Carta de Anselmo Lorenzo a José Viñas (28/01/1913) [pdf]

(Fondo: IISG)

Querido amigo José Viñas:

Con satisfacción he recibido tu carta y emocionado la he leído en familia. Mi vieja Paquita se ha enterado con pena de que hallas en situación dura, y una vez más hemos evocado los recuerdos de nuestra juventud y de la vida pasada en aquella casa de la calle de Tallers.

También mis hijas se han interesado, a causa de la simpatía que tu nombre inspira en esta casa, donde tantas veces se ha hablado de ti como recuerdo de amistad y de gratitud.

Ha leído tu carta nuestro viejo y buen amigo Francisco Albagés, único sobreviviente de los hermanos de ese apellido, y hemos dedicado una tarde a hablar de La Internacional, de la Alianza y de los sucesos de aquel periodo de agitación en que se inició el movimiento emancipador del proletariado, y nos hemos permitido hacer castillos en el aire pensando en la alegría que sentiríamos si pudiéramos reunirnos un día tú, Soriano y nosotros dos, únicos supervivientes en España de aquella Alianza que tanto y tan bien trabajó en Barcelona, donde dejó la semilla anarquista tan viva y tan eficaz que no ha podido ser desarraigada ni maleada por la persecución ni por la desviación socialista.

Farga, Nacher, Llunas, Albagés petit, muertos. Brias (el Vas) apartado hace muchos años. Pellicer en América; allí también y probablemente enterrado Gasull. Muerto Sentiñón. No ha sido sustituido aquel grupo por otro que le iguale ni que se le asemeje.

Tengo la satisfacción de considerarme como el único de aquellos que ha continuado dedicado a la difusión del ideal, lo que me ha valido la prisión y el destierro y también la alegría de la libertad y de la repatriación.

Lo malo es mi salud y mis setenta bien cumplidos, con la añadidura de un asma que casi no me deja salir de casa, ni a veces andar ni mucho menos subir una cuesta o una escalera. Gracias a que estoy perfectamente atendido por mi Paquita, bastante achacosa, pero que todavía desempeña las funciones domésticas; mis hijas, Marina, la mayor, que tú conociste de niña, hoy viuda y con dos hijos de 8 y de 11 años; Mariana y Flora, solteras, que vivimos juntos, ellas trabajan confeccionando trajes de niños y vestidos de señora forma [sic] sastre, en que sobresalen, siendo las tres modelos de bondad y de amor filial, tanto como inteligentes en su profesión.

Soriano nos habló de ti y de tu familia, pero Paquita siente vivo deseo de saber directamente por ti de aquella niña Delia, de quien conserva cariñoso recuerdo.

Por mi parte, a pesar de mis años y de mi estado todavía me gano la vida como traductor de la librería de la Escuela Moderna. Empecé con Ferrer cuando instituyó la Escuela; quedé sin colocación cuando su proceso y martirio; fui desterrado con Paquita, Mariana y Flora a Alcañiz y Teruel, y volví a ganar mi sueldo cuando le devolvieron los bienes de Ferrer a su heredero.

Alterno mis trabajos de traducción con la colaboración a la prensa obrera y anarquista, y vivo relativamente contento en mi familia y gozando de cierto prestigio, ganado con mi pluma, dedicada desinteresadamente a la orientación emancipadora de los trabajadores. De ese prestigio he recibido muchas demostraciones, especialmente durante mi destierro a Teruel, donde recibí apoyo material de compañeros de España y de América en número y forma que me impresionaron mucho.

Como pienso aún publicar algo, deseo saber si, por razón de tu participación a de las circunstancias particularmente militares de esa localidad, habrá inconveniente en enviarte algún periódico o algún libro. Lo que me indicas en la tuya en la base a las imposiciones de arriba me impone cierta previsión, que deseo que tú me aclares, para evitar la comisión de una posible imprudencia.

Termino manifestándote que he escrito la presente verdaderamente emocionado, que lo escrito dista mucho de ser lo que yo hubiera querido que fuera, porque la renovación de nuestra antigua amistad la he deseado siempre, y hoy que la veo lograda me parece como una especie de confirmación de que me hallo en el buen terreno, sabiendo que has leído mi Proletariado Militante, El Pueblo y mis artículos periodísticos de Vida Anarquista y no lo desapruebas.

Recibe, con el afectuoso saludo de toda mi familia, incluyendo a mi internado Francisco Miranda, un abrazo fraternal de tu viejo amigo

Anselmo Lorenzo

Barcelona 28 enero 1913.