ANSELMO LORENZO ASPERILLA (1846-1914)

 II Congreso Obrero (Barcelona, 1870) [pdf]

El Congreso de Zaragoza, reunido de manera clandestina en abril de 1872 ante la represión gubernamental, dejará entrever la fractura interna entre los seguidores de Bakunin y los seguidores de Marx en el seno de la AIT, diferencias que, en el caso de la FRE, se saldará a favor de los anarquistas por medio del posterior Congreso de Córdoba (diciembre del mismo año).

Esos primeros conatos de enfrentamiento se verán reflejados en el enfrentamiento de la Federación de Madrid y la redacción de La Emancipación, cuando la primera decide expulsar de la FRE a su equipo redactor, formado por José Mesa, Francisco Mora, Anselmo Lorenzo, Paulino Iglesias, Víctor Pagés y Hipólito Pauly, disputa en la cual intervendrá el Consejo federal inhabilitando tal expulsión y posponiendo cualquier resolución hasta el Congreso de Zaragoza en donde se pretendía poder tender los puentes de coexistencia entre ambas tendencias, de ahí la resolución aprobada en el Comicio rechazando las expulsiones e instando a las partes para que de manera dialogada solucionaran las disputas.

Anselmo Lorenzo, uno de los afectados por esa expulsión, en esos momentos estará en una situación muy delicada pues si bien sus afinidades eran libertarias, mantenía una estrecha amistad con buena parte del ala "política" de la FRE.

Eso explicaría que, al ser nombrado en el Congreso como miembro del Consejo federal, inicialmente rechazará su nombramiento aunque finalmente aceptará formar parte del mismo como Secretario General. Sin embargo, el Congreso no logrará restañar las heridas y finalmente, Anselmo, ante la pérdida de confianza por parte de sus compañeros, presentará su dimisión, expresión de las tensiones internas de la Internacional en España.

Varias serán las ponencias y comiciones en donde participará Anselmo Lorenzo en este Congreso, destacando, por un lado en la ponencia sobre la propiedad, redactada según el propio Lorenzo en su mayor parte por Paul Lafargue actuando el primero sólo como "corrector estilístico" ante el escaso dominio de la lengua castellana escrita por parte de Lafargue; por otro lado, participará tanto en la ponencia como en la comisión refundidora de la ponencia de enseñanza integral, tema que había quedado pendiente del Congreso de Barcelona y que 2 años después, se intentará abordar, aunque sea de una manera muy general, la cuestión de la formación y la pedagogía libertaria. Claramente la FRE se decanta por una educación racionalista aunque lamentablemente no se articulará un programa concreto que hubiera podido servir de orientación a las diversas Federaciones regionales y locales, evitando de esta manera depender de los programas pedagógicos republicanos, máxime cuando en el orden del día del siguiente congreso no se contemplaba abordar estas cuestiones.