Libertad y autoridad

(Acracia, Noviembre 1886)

La sociedad humana vive en constante movimiento, desconoce en absoluto el reposo.

La historia demuestra con perfecta evidencia esta afirmación, y si queremos hallar una prueba más tangible, basta con examinar la serie de acontecimientos realizados en la generación en que vivimos, en la que el movimiento se efectúa con mayor rapidez, merced a la mayor potencia acumulada por el conjunto de causas producido por las generaciones anteriores.

Si la sociedad vive en movimiento, necesariamente será en determinada dirección, y para conocerla preciso es agrupar las observaciones con método para conocer su ley; de aquí se deduce la filosofía de la historia.

Observación, método, ley, filosofía de la historia; ecuación racional que nos sirve para juzgar lo pasado con perfecto conocimiento, y nos lleva, no sólo a adivinar lo futuro, sino a dar dirección a nuestros actos para anticipar la realización de lo que haya de realizarse.

Con esto se conquista el mayor bien a que puede aspirar el hombre activo y pensador: un Ideal y un Criterio.

Hechos.- El salvaje vive en absoluta libertad, pero al mismo tiempo desconoce totalmente la solidaridad. Caza o pesca, es decir, trabaja exclusivamente para sí. Cuando el fuerte o el astuto encuentra más llano apoderarse del fruto del trabajo del débil, y el despojo se ha repetido, constituyendo una amenaza constante de los holgazanes contra los laboriosos, reúnense estos, abdican su libertad nombrando una autoridad, y forman la familia y la tribu, y crean la industria, y nace la solidaridad.

Una autoridad ejercida incondicionalmente, si pudo servir para la defensa, fue un obstáculo para satisfacer las aspiraciones creadas por el nuevo estado, y pidióse a la libertad la conservación de los bienes adquiridos bajo el amparo de su antagónica.

La autoridad es el pecado original de la sociedad humana. Perdió el hombre su inocencia (libertad) y la tiranía (autoridad) se enseñoreó del mundo. Desde entonces la libertad, refugiada en la inteligencia y en el sentimiento de los revolucionarios de todas las épocas y de todos los pueblos, lucha contra su dominante adversario en todos terrenos, y lentamente debilita su base y sus atributos, y esta lucha constituye la historia de la humanidad.

Método.- La consideración de los hechos históricos reunidos en la generalización anterior, agrupados en series que representan la alternativa influencia de la libertad y la autoridad determinan la siguiente.

Ley.- La libertad (derecho) y la autoridad (hecho) evolucionan y reaccionan recíprocamente, aquélla como iniciadora y ésta como conservadora de las conquistas obtenidas en el sentido de la perfección humana.

La observación regida por el método y analizada con la ley que nos da idea de la entidad y de su esencia y propiedades, dan a conocer la

Filosofía de la historia.- La libertad nace egoísta, y para limitar sus abusos, se ampara en la autoridad, pero como ésta ha de ser ejercida por hombres, resulta una continuación del abuso de la libertad en favor de los menos contra los más. Protesta y conspira el mayor número contra los tiranos, y éstos se rodean de mayor poder y fuerza contra las reivindicaciones de aquéllos, y en esta alternativa la libertad se robustece por el conocimiento de su propio derecho y la autoridad se debilita por la arbitrariedad.

Así, en términos generales que el lector ampliará, juzgamos la historia.

El procedimiento aplicado al conocimiento de lo pasado nos induce a prejuzgar lo porvenir, porque siendo el método y la ley infalibles, el resultado es lógicamente fatal, por lo cual adoptamos como Ideal el restablecimiento de la libertad primitiva como consecuencia del desenvolvimiento de todas las facultades humanas, con la adquisición y conservación justa y equitativamente distribuida de cuanto bueno ha realizado la humanidad, y como Criterio la adopción de cuantas medidas sean convenientes para apresurar la realización del ideal.